Por: Psic. Monserrat Rodríguez
La autoestima en nuestros hijos es un tema que
despierta cada día más interés y dudas en nosotros como padres. Y es que
constituye una preocupación presente en muchas familias y forma parte de las
conversaciones entre los miembros de la misma. Pero ¿Qué es? ¿Cómo anda mi hijo
en ese a asunto? ¿Cómo estímulo una autoestima positiva?
Bueno, aquí algunos conceptos y pautas que te
ayudarán a despejar esas dudas.
¿QUE ES LA AUTOESTIMA?
La autoestima es la
conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que somos
y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros
mejorables, y la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somos
por nosotros mismos y hacia nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, que
nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos y cómo nos desarrollamos a
través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación
entre el carácter del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.
Algunas características en los niños con autoestima
elevada o positiva:
Pueden hacer amigos con facilidad.
• Se
muestran entusiastas al enfrentar retos.
• Son más
cooperadores y asumen mejor las responsabilidades.
• Juegan
solos y acompañados.
• Son
creativos y tienen sus propias ideas.
• Se sienten
orgullosos por sus logros.
• Saben
aceptar las frustraciones.
• Muestran
sentimientos y emociones variadas.
Los niños con baja autoestima comparten también
algunas de estas características:
• Hacen
comentarios despectivos de sí mismo.
• Tienen
poca tolerancia a la frustración.
• Se
muestran a la defensiva con mucha frecuencia.
• Dan mayor
importancia a las opiniones ajenas que a las propias.
• No encaran
fácilmente los problemas.
• Culpan a
los demás por sus fracasos y problemas.
• Tienen
escasos sentimientos de poder y control.
• Fácilmente
pierden la perspectiva de las cosas o las situaciones.
• No están
dispuestos a razonar.
Los obstáculos o acciones que pueden debilitar la
autoestima de los niños:
• Tener de
ellos expectativas muy altas o muy bajas.
• Gritarle,
criticarle, humillarle y/o ridiculizarle, sobre todo frente a los demás.
• Utilizar
adjetivos como: flojo, tonto, estúpido
•
Transmitirle de diversas formas que no es suficientemente capaz.
• Decirle
que ha fracasado cuando se equivoca.
•
Sobreprotegerlo.
• Castigarle
por expresar sentimientos “inaceptables”.
• Hacerle
sentir que sus pensamientos y sentimientos no valen ni importan.
• Educarlo
sin reglas.
• Alterar la
propia realidad del niño.
• Abusar del
niño ya sea sexual, física y/o psicológicamente.
¿CÓMO
ESTIMULAR UNA AUTOESTIMA POSITIVA EN MI HIJO?
Algunas acciones que ayudan a un niño a sentirse
más seguro es cuando está con sus amigos, en la escuela y con su familia. Ellos
observan a detalle lo que hacemos en casa, por lo que sugiere que se desde casa
se tomen estas medidas.
1. Déjalo
actuar. Cuando se enfrente a algún problema, no te adelantes a plantear la
solución, platica con él de manera tranquila y pregúntale qué es lo que podrían
hacer para resolverlo; deja que piense, que opine y que lleve a cabo la
solución que te sugirió.
2. Valora sus logros. Aplaude y celebra cada uno de
los logros que haya tenido, ya sea en la escuela, con sus amigos o en un juego con sus primos;
sentirse reconocido ante el éxito lo alentará a confiar en que puede lograr lo
que se proponga.
3. Delega tareas sencillas. Para hacerlo sentir
parte de las actividades del hogar, deja que recoja su recámara o se vista
solo; estas acciones lo harán sentir autónomo y que su tarea contribuye a la
armonía de la casa.
4. Confía en sus capacidades. Déjalo hacer cosas
por él mismo y no dudes de que será capaz de poner la mesa, dar de comer al perro, regar las plantas y
escoger la ropa que se pondrá para salir con sus amigos. Los niños fortalecen
su autoconfianza al sentir que sus padres
no dudan de que él pueda hacer las cosas solo.
5. No lo compares con otros niños. Cuando algo se
le complique, insiste en animarlo y poner énfasis en sus aptitudes; puedes decirle que tiene que practicar más,
que lo intente de nuevo, pero nunca lo compares con otro niño o sus hermanos.
6. Establece límites. Para adaptarse mejor a las
normas y límites sociales durante su vida, los límites que ponemos en casa le
serán de mucha ayuda, no olvides que un límite es una frontera que contiene la
conducta de alguien.
7. Escúchalo. Para conocer emociones, ideas, opiniones, lo que piensa, lo que creé,
detente a escucharlo detenidamente, de esta manera harás sentir que su opinión es importante y
que a ti te importa. Si compartes y
aceptas sus emociones sin juzgarlo, tu pequeño tendrá más confianza en él
mismo.

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