La comunicación y el lenguaje engloban uno de los aspectos
importantes del desarrollo humano. Por
medio del lenguaje verbal, corporal, escrito o señas mostramos nuestro estado
mental buscando influir en el estado mental de quien nos escucha, ve, lee o
interpreta.
Al comunicarnos, ponemos en acción funciones cerebrales
superiores que muestran nuestras habilidades mentales en cuestión de
microsegundos al recurrir al banco de conceptos, organizar el discurso,
analizar la situación y dinámica que se lleva a cabo, anticipar la reacción del
otro y sostener la interacción cediendo
la palabra hasta que sea pertinente.
¿Cuándo se presenta un problema de comunicación?
·
Cuando una persona no habla o lo hace con dificultades
articulatorias.
·
Cuando sus ideas carecen de lógica y estructura.
·
Cuando el habla carece de entonación y/o emoción al expresar
algo.
· Cuando no hay reciprocidad o intercambio comunicativo, es
decir, cuando la comunicación es unilateral, se dice lo que se quiere sin
considerar la comprensión, reacción ni respuesta del otro.
Independientemente de la maduración de cada persona, a la
edad de 5 años un (a) niño (a) ha
desarrollado las habilidades de comunicación esperadas, equivalentes a las de
un adulto que expresa sus necesidades, gustos, disgustos, deseos, ideas y
sentimientos; que pregunta, solicita, opina, rechaza, describe, narra,
etc. Es a través del tiempo que irá
enriqueciendo el uso y comprensión de vocabulario.
Condiciones que garantizan una comunicación asertiva:
· Lenguaje corporal.-
gestos, ademanes, postura que muestran nuestro estado emocional y
acompañan lo que expresamos. Así pensaremos muy bien qué decir o qué hacer ante una persona con manos cerradas, mirada
furiosa y corporalmente lista para lanzar un golpe.
Podemos decir que
estamos “bien” manteniendo hombros caídos y rostro inexpresivo sin esperar que
nos crea el interlocutor.
· Entonación .- flexiones en el habla que muestra la intención
de una persona al expresarse. Por ejemplo:
¿cómo amaneciste?
¡cómo!... ¿amaneciste?
¡cómo amaneciste!
¿cómo? ¡amaneciste!
Como amaneciste…
Lo dicho, la
comunicación es compartir nuestros estados mentales, analicemos lo que queremos
decir y cómo debemos decirlo; leamos el lenguaje no verbal; interpretemos los
silencios…
¡Aprendamos a comunicarnos!

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