Por:
Monserrat Rodríguez
Hola amigos, este pequeño espacio va dedicado a
todos aquellos que, cuando llegó a
nosotros la bendición de ser padres dijimos... Y el instructivo ¿en dónde
viene? La verdad es que ser padres es una
de las tareas más difíciles, ¿lo estoy haciendo bien?, ¿lo estoy sobre
protegiendo? Todo mundo opina, te critica, te da consejos... pero nadie entiende
realmente esa conexión tan especial que solo nosotros como padres tenemos con
nuestros hijos y que muchas veces hace difícil saber o ser tu propio juez y
comprender qué tan bien o mal lo estás haciendo.
No les voy a decir que en este espacio
encontrarán el secreto de cómo educar a sus hijos y como ser los mejores
padres, lo que sí, es que encontrarás muchos consejos que al poner en práctica
harán más fácil la faceta más hermosa de la vida, la de ¡ser padres!
El tema de hoy, es uno que en lo personal,
durante mucho tiempo me inquietó bastante ¿obligo o no a mi hijo a saludar?
"que si por quedar bien", "que van a pensar que es mal
educado", "que lo dejo hacer lo que quiere", eran uno de los
muchos pensamientos que rodearon alguna vez mi mente. Después en alguna clase
de mi carrera de psicopedagogía me quite la duda y entendí lo siguiente:
Hay una cosa que pasa siempre en reuniones
familiares, llegas con tu hijo en brazos o de la mano y hay 10 o 30 familiares
políticos, los hermanos de la tía Chonita, el padrino del compadre de la cuñada
de tu suegra, la tía Filomena y las primas de las amigas de tu cuñada.
Empiezan a saludar y tu niño saluda de beso a
los que conoce, y con los desconocidos se les queda mirando serio, algunos
entienden que es un niño que no los conoce y lo dejan pasar, otros le piden beso y empiezan con la
cantaleta “¿pero por qué no quiere darme beso?, ¿por qué no saluda? y aun peor,
tus demás familiares "Hey fulanito ¡saluda! van a decir: ¡que feo niño!” O
sea imaginen de entrada el mensaje que nuestros hijos captan" SI NO SALUDAS A LOS DESCONOCIDOS ERES UN
FEO" esto se relaciona directamente
con la intimidad de nuestros hijos, la cual estamos sobrepasando al obligarlos
a saludar.
Más problemático es cuando los familiares
intervienen con el “dale besito, es el esposo de la hermana de mi comadre
perenganita, él te conoce y te quiere mucho”, en la vida lo ha visto el pobre
niño o en casos extremos llegan a tomar de la cara al niño y obligarlo a dar
besos o abrazar a la persona, que ya está hasta apenada y no alcanza más que a
musitar un “déjelo, está chiquito, no pasa nada” y de pilón, alguien remata con
su: “No! es que TIENEN que aprender a saludar, nosotros siempre somos muy
educados.”
Sí, usualmente somos educados con los adultos
alrededor, pero con nuestros hijos somos
tremendamente maleducados, a ver ¿A tu
esposo le extenderías los brazos a fuerza y lo lanzarías en brazos de una
señora a darle abrazo y beso para quedar bien?
Claro que es importante saber socializar, saber
saludar, saber convivir, pero esas cosas se aprenden, no se obligan, si vives
con unos padres que saludan que se despiden, que son amables y atentos con los
demás, los niños lo terminan copiando sin necesidad de “enseñarlos” a fuerza.
Otro punto: para los niños pequeños un extraño
es un extraño, es alguien a quien hay que ver con desconfianza, sí, nosotros lo
conocemos aunque teníamos años o meses de no verlo, pero con los niños es
diferente, el no acercarse a un extraño es cuestión de sobrevivencia.
¿A que no lo habían visto de ese modo?
¿Han escuchado esas historias aterradoras de niños
abusados o robados?
Bueno, les voy a comentar una cosa, un niño es
muy pequeño para saber decir NO a ciertas cosas, en lo que aprende que sí y que
no, nosotros lo debemos guiar, pero esos NO’s de nuestros hijos les ayudan a
reafirmar su asertividad. “Cuando
forzamos a los niños a someterse al afecto no deseado para evitar ofender a un
familiar o lastimar los sentimientos de un amigo, les enseñamos que sus cuerpos
en realidad no les pertenecen porque tienen que dejar a un lado sus propios
sentimientos sobre lo que se siente bien para ellos”
Un gran porcentaje de tocamientos o abusos
sexuales con niños es por alguien de la familia. ¿Y eso que tiene que ver con que salude? pues nada más que al obligarlo, ponerle la cara
a fuerza para el beso, lanzarlo a los brazos de alguien que no quiere abrazar
estas tu doblegando su VOLUNTAD, enseñándole que la voluntad del adulto vale más
que la suya, y despojándolo del poder sobre su cuerpo, al disponer de él y
entregarlo a la otra persona. Con eso, ¿cómo va a tener fuerza para negarse a
un acercamiento indebido? o a otras cosas.
Si lo que les hemos enseñado es a “ser
obedientes” a costa de lo que sea,
hacemos a un lado a intimidad, la voluntad de ellos y los dejamos indefensos. No, no todos los
niños estarán en peligro de ser víctimas de un abuso o tocamiento, pero ¿cómo
saber quién sí y quién no?
OJO: Con las niñas a largo plazo también, si no
les permitimos negarse a saludar al tío Pascual que apesta a cigarro, ¿cómo va
a aprender a ponerle límites al novio o a algún amigo con quien salga?
Finalmente les enseñamos que su cuerpo no es de ellas.
¿Eso significa dejarlos ser unos maleducados?
Por supuesto que no, ¿cómo aprende un bebé o un
niño a socializar? observando cómo socializan sus mayores desde la seguridad de
los brazos de su mamá, o junto a alguien de confianza, donde ve como nos
saludamos, cómo conversamos, las atenciones que tenemos con los demás, y poco a
poco los niños empiezan a encontrarles sentido a nuestras costumbres, y por
imitación lo irán haciendo (todos los niños aprenden más por lo que ven que por
lo que se les enseña con palabras).
Si llegamos a una reunión, tal vez salude de
beso a los más cercanos, a la gente que no conoce la salude de mano, o tal vez
no, pero con un simple “hola” o un
“buenas tardes” de lejos es más que suficiente, o nosotros lo ayudemos
saludando por él, ya que crezca un poco más entenderá más las convenciones
sociales, igual más tarde entrará en
confianza y se despida alegremente de la tía que al inicio no quería ni
saludar.
Si un niño no quiere acercarse a alguien, o de
pronto ya no quiere hablar o saludar a alguna persona, ojo, puede ser alguna
otra causa, pero observa que pasa, no simplemente lo obligues, eso no es
socializar.
Nuestros niños NO son algo de lo que podemos disponer
para quedar bien, son personas, con derechos, con un cuerpo que les pertenece y
que debe respetarse. Los modales se aprenden con el ejemplo y a respetar se
aprende siendo respetados. No siendo OBLIGADOS.
Y ya para finalizar la importancia de NO ENOJARNOS CON NUESTROS HIJOS SI NO QUIEREN
SALUDAR:
“Cuando forzamos a los niños a someterse al
afecto no deseado para evitar ofender a un familiar o lastimar los sentimientos
de un amigo, les enseñamos que sus cuerpos en realidad no les pertenecen porque
tienen que dejar a un lado sus propios sentimientos sobre lo que se siente bien
para ellos”, ¿PORQUE? Porque los criamos con la idea errónea de que si no hacen
lo que los demás quieren mama y papa se enojan, lo que con los años se traduce
a " si no lo hago no quedo bien", ese mismo punto sirve de chantaje
a los pederastas y violadores:
“si tú dices que no me querías dar beso tus
papás te van a regañar"
"si dices que te toqué no te van a creer
porque tus papás me quieren mucho y tú no te dejas dar besitos"
Y por supuesto que nuestros pequeños creerán
estas frases sanguinarias porque nos la vivimos obligándolos a "dar
besitos" aunque ellos no quieran.
Esto lleva a que los niños sean abusados
sexualmente, a que las adolescentes se sometan a comportamientos sexuales para
‘que yo le guste’ y a que los niños soporten el bullying porque todos están
‘divirtiéndose’.
Espero sea de ayuda esta información amigos.
Y recuerden si no quiere "hacer contacto
físico" nuestro hijo al saludar, no lo obliguemos, recuerden: es su
cuerpo, es su intimidad. Con un simple Hola será suficiente.

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