En el artículo anterior iniciamos un
recorrido sobre lo importante que es el permitir a los niños
conocer sus propios sentimientos
y los ajenos, el motivarse, el
mantenerse a la escucha de otro, el
tener la capacidad de controlar sus
impulsos, identificar las emociones y modificarlas; es decir hablamos de la Inteligencia
Emocional, pues bien me permitiré
continuar con este tema tan importante, esperando sea de su completo interés.
Actualmente
en nuestra sociedad las familias son menos numerosas en comparación con épocas
anteriores donde estaban integradas por 4, 5, 6 ó hasta por 12 hijos, si observamos
nos daremos cuenta que cada vez son menos los elementos que la componen. Al
platicar con los jóvenes de ahora en sus planes está el solo tener un hijo o
dos generando con eso tener hijos
únicos, lo cual es un factor importante en el desarrollo del niño, nos
preguntaremos ¿por qué? Pues bien, simple y sencillamente porque cuando hay varios hermanos, éstos
están involucrados en constantes actividades de integración, lo que les permite
que los pequeños aprendan a negociar, a compartir, a respetar espacios, a
respetar las cosas ajenas, a delimitar su propio espacio, situación que estando
solos es completamente diferentes ya que esto hace que los niños crezcan solos
y su capacidad de integración se ve limitada.
Cuando se carece de la capacidad
de integración se incrementa el egocentrismo y con ello por supuesto la falta
de empatía, es decir de ponerse en el lugar de su par, de comprender, de ser
tolerante hacia los demás, así como también se puede incrementar su
frustración. Estas condiciones sin duda alguna repercutirá dañando su infancia
generando efectos en su etapa de adulto pues tendrá dificultades para
integrarse tanto en grupo como a nivel de pareja, en familia, en su trabajo y
su vida en general. Un ejemplo de ello lo haré con una pregunta: ¿por qué
considera se han incrementado el número de divorcios actualmente en comparación
con años anteriores?
Pues básicamente se debe a un problema de
integración en la pareja, por supuesto sin dejar de ver que ambas partes en la
pareja trabajan, pero en realidad las parejas ahora tienen menos tolerancia a
la frustración; es decir, las personas actualmente a las primeras dificultades
se dan por vencidas y su decisión es retirarse. Imaginen si esto está
sucediendo ahora en parejas que oscilan en edades de 20 a 40 ó 50 años que se espera con la
generación de nuestros niños?
Es por eso la importancia de
desarrollar en ellos su inteligencia emocional pues ello será sinónimo de seres
felices.
En la gran mayoría de los padres
sus objetivos están encaminados al desarrollo de la inteligencia racional y muy
pocos a la emocional, ¿Por qué le damos más importancia a una que a la otra?
Les dejo esta pregunta de tarea, espero se den un tiempo y la respondan.
HAGAMOS NIÑOS
FELICES.


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