domingo, 19 de junio de 2016

La temida rebeldía de los 7

Por: Psic. Monserrat Rodrìguez



Hola amigos, al igual que muchos de ustedes me pregunto el remedio milagroso para calmar esa rebeldía que se presenta en algunos niños entre los 7 y 8 años, el antídoto para que le hables o des una indicación y lo haga a la primera, o para que simple y sencillamente se quede callado tras una indicación… ¿pues qué creen? No existe tal cual, porque muchas veces se nos olvida que estamos tratando con nuestros hijos, con niños, con seres que están creciendo, que van aprendiendo, que desconocen muchas de las cosas que nosotros ya conocemos, que quieren saber, experimentar, tocar, explorar, curiosear. Y simple y sencillamente no vemos eso muchas veces por el estrés o el cansancio del trabajo o de las miles actividades que como padres tenemos encima. Pero también se nos olvida lo más importante…desconectarnos de los problemas y hacer empatía con nuestros hijos. Ponernos en el lugar de ellos, recordad, sacar a ese niño interior que aun por ahí llevamos dentro.

Y como les decía, la verdad es que algo así como un milagro, no lo hay, lo que si les puedo compartir y espero sea de su ayuda son algunos consejos que con muuuucha, pero mucha paciencia los llevemos a la práctica y sobre todo ponernos el chip de que nuestros hijos son niños aun, que no piensan como adultos y que para ellos todo es curiosidad. Espero les sean de ayuda.

Para empezar, la rebeldía infantil aparece como característica común en distintas etapas del desarrollo del niño/a es una conducta normal. Los niños y niñas están formando su identidad y tienen la necesidad de afirmación del yo (personalidad). Esta necesidad está relacionada con la búsqueda de identidad, la cual es necesaria para formar su personalidad.

Entonces no debemos alarmarnos, tenemos que entender que los periodos de rebeldía que se producen a lo largo del desarrollo son algo “normal” y sano, beneficioso para los niños. En todo caso es importante entender estos periodos y conocer unas pautas generales para manejar la rebeldía y contribuir de esta forma al desarrollo de la identidad de los niños y niñas sin que esto suponga graves problemas de conducta.

Dentro de las etapas del desarrollo, son destacados como periodos de aparición de rebeldía, los períodos de los 4 a los 7 años y la etapa de la adolescencia. Estas son en las que aparece la voluntad propia del niño/a de querer hacer lo que él/ella cree que es lo correcto, se opone a todo, descubre que decir y reafirma su personalidad.
¿qué podemos hacer? Es fundamental llegar a un equilibrio, en el que permitamos que los niños y niñas puedan reafirmar su identidad, tomar sus propias decisiones (dentro de lo posible), desarrollando así también su autonomía y responsabilidad, pero al mismo tiempo evitando generalizar hábitos de malas conductas.
La rebeldía es normal y sana, pero puede desencadenar problemas graves de conducta y faltas de respeto importante. Por ello te proponemos algunas pautas efectivas para manejar las conductas rebeldes de los niños y niñas.10 pautas efectivas para manejar las conductas rebeldes de los pequeños:

1. Establece reglas claras, y no dejes que se incumplan nunca, harás que el niño se sienta seguro. Repítele lo que quieres que haga.

2. No te rías nunca de sus maldades, le transmites el mensaje de que eso está bien y no permitas que levante la voz o que falte al respeto.

3. Plantea distintas posibilidades ¿quieres unas uvas o un mango? Y cuando le mandes a hacer algo sugiere otra actividad que le agrade (vamos a recoger los juguetes que después vamos a jugar fut)

4. Evita el castigo y refuerza siempre las conductas positivas (verbal, beso, caricia). Ante los berrinches demuestra control y calma, no hagas caso a sus rabietas.

5. Demuéstrale tu amor, explícale que lo que te molesta es la acción pero que no le vas a dejar de querer.

6. Dale alternativas, que puedan decidir y reafirmarse. Dentro de su desarrollo y capacidades, podemos dejarles que elijan la ropa que quieren ponerse, que escojan sus propios juegos y cuentos, etc. De esta forma les dejamos desarrollar su capacidad de decisión, y permitimos su autoafirmación.

7. Escúchalo cuando se rebele ante algo. No te impongas sin escuchar, debes darles el mensaje de que su opinión cuenta, y puedes negociar con ellos ciertas cosas, por ejemplo, si quieres ver la tele, primero termina los deberes.

8. No entres en luchas directas con ellos. Entrarás en una discusión sin sentido de la que es difícil salir sin alterarte. Ante momentos de tensión, date un tiempo antes de responder y vuelve a explicar con calma porque no puede hacer determinadas cosas.

9. ¡Ten paciencia, mucha paciencia! Y comprende que es una etapa normal de su desarrollo.

10. Deja que sean ellos y ellas mismas, pero educa con disciplina, para que no sean demasiado rebeldes, y aumenten su seguridad y autoestima.


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